Menu

Ucrania y Gaza: dos guerras sin salida a la vista mientras la diplomacia gana tiempo

Balance semanal de los conflictos en Ucrania y Gaza: escalada militar, negociaciones estancadas y la incierta segunda fase del plan de paz para Gaza.

Ataques masivos rusos sobre Ucrania y la incierta segunda fase del plan de paz de Trump en Gaza marcan una semana de escalada y promesas incumplidas.

El 21 de agosto, la guerra en Ucrania volvió a intensificarse con una nueva ronda de ataques rusos a gran escala y la respuesta ucraniana, en una jornada que distintos medios describieron como de máxima tensión en el frente. La ofensiva se combina con una negociación diplomática estancada: las sucesivas rondas realizadas en Ginebra, Abu Dabi y Estambul redujeron sus propuestas a un documento de apenas diecinueve puntos, sin que se hayan producido avances sustanciales hacia un cese del fuego.

La guerra, iniciada en 2022 con la invasión rusa, ya lleva más de cuatro años y permanece en un punto de desgaste sostenido: presión constante sobre la línea de frente, sin definiciones territoriales claras, y con la ayuda militar y económica estadounidense operando como variable determinante para la capacidad de resistencia de Ucrania.

En paralelo, en Oriente Medio, la atención está puesta en la eventual entrada en vigor de la segunda fase del plan de paz para Gaza impulsado por la administración Trump, descrita por analistas como «la más complicada» de implementar. Esta etapa podría incluir el despliegue de las primeras fuerzas internacionales de paz, con la posible participación de países tan diversos como Indonesia, Canadá o Azerbaiyán. Sin embargo, no hay fecha confirmada ni certezas sobre el alcance real que tendría esa fuerza para garantizar el cese de las hostilidades y el ingreso de ayuda humanitaria.

Ambos conflictos arrastran años de crisis humanitaria: en Gaza, la población civil viene sufriendo desplazamientos masivos, destrucción de infraestructura y escasez de alimentos y atención médica; en Ucrania, millones de personas continúan desplazadas dentro y fuera del país desde 2022.

Análisis: Cuando la diplomacia se reduce a documentos de pocos puntos sin avances reales, y las fuerzas de paz se negocian sin fecha ni garantías, el costo lo sigue pagando la población civil. Es necesario sostener la exigencia de que cualquier salida priorice la protección humanitaria por sobre los intereses estratégicos de las potencias involucradas.

El despliegue de fuerzas internacionales en Gaza y su mandato específico, así como cualquier avance —o mayor escalada— en las negociaciones sobre Ucrania, serán los puntos a seguir en las próximas semanas.

Fuentes consultadas: La República (España), Democracy Now! en Español, El Orden Mundial.