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La ONU denuncia una escalada de ataques israelíes en Gaza y eleva a 1.144 los muertos desde el alto el fuego


El Alto Comisionado de Derechos Humanos registró 57 muertes solo entre el 13 y el 20 de julio, mientras la segunda fase del acuerdo de octubre —que prevé el desarme de Hamás y la retirada israelí— permanece completamente estancada.

Pese al alto el fuego vigente desde octubre de 2025, el Ejército israelí continúa realizando ataques casi diarios en la Franja de Gaza, que en los últimos días aumentaron en magnitud. La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos denunció este martes una «intensificación» de esos bombardeos y contabilizó al menos 57 palestinos muertos solo entre el 13 y el 20 de julio, entre ellos seis niños y ocho mujeres. Nueve meses después del anuncio de la tregua, señaló el organismo, «todavía no hay ningún lugar seguro para los palestinos en Gaza».

El total de muertos desde la entrada en vigencia del alto el fuego asciende ya a 1.144, según el Ministerio de Salud de Gaza, cifras que la propia ONU considera fiables. Se trata de una cifra distinta —y muy inferior— a la del total de víctimas palestinas desde el inicio de la guerra en octubre de 2023, que ronda las 73 mil personas.

Lo ocurrido esta semana

Entre los episodios más graves de los últimos días, un bombardeo israelí contra un apartamento en el noroeste de Ciudad de Gaza mató el 18 de julio a una familia completa —una pareja y tres de sus hijos—, cuyo único sobreviviente fue un niño que no se encontraba en la vivienda. Ese mismo día, otro ataque contra un edificio en el barrio de Nasr dejó al menos nueve muertos, tres de ellos menores de entre 8 y 18 años, según confirmó el Hospital Shifa. El lunes 20, un ataque contra un hospital en Yabalia mató a una joven y a su padre, y un dron israelí asesinó a un tercer palestino que circulaba en bicicleta eléctrica por el centro de la Franja. En Khan Younis y Rafah se reportaron además tres muertos y 22 heridos en apenas 24 horas, y catorce personas —entre ellas niños— resultaron heridas en un ataque contra un vehículo en Ciudad de Gaza.

El Sindicato de Periodistas Palestinos denunció, en ese mismo período, un recrudecimiento de los ataques contra equipos de prensa: documentó 467 violaciones y la muerte de ocho periodistas durante el primer semestre del año.

Las posiciones en disputa

El Ejército israelí sostiene que sus operativos apuntan exclusivamente contra infraestructura y combatientes de Hamás y la Yihad Islámica que representan una amenaza para sus tropas desplegadas en la llamada «línea amarilla», el área bajo control israelí establecida por el propio acuerdo de alto el fuego. El lunes, por ejemplo, informó haber destruido un depósito de armas, una planta de producción de armamento y una plataforma de lanzamiento de cohetes.

Hamás, por su parte, acusa a Israel de violar sistemáticamente la tregua y en negociaciones recientes en El Cairo presentó a los mediadores un informe que documenta más de 800 muertes palestinas atribuidas a esas violaciones, además de la reducción de la ayuda humanitaria y la destrucción de viviendas e infraestructura. Israel, a su vez, acusa a Hamás de incumplir su obligación de desarme. Ambas partes se responsabilizan mutuamente por el fracaso en avanzar hacia la siguiente etapa del acuerdo.

Por qué la tregua no avanza

El alto el fuego de octubre de 2025, impulsado por la administración de Donald Trump a través de la llamada Junta de Paz, permitió en su primera fase la liberación de los rehenes israelíes en poder de Hamás a cambio de prisioneros palestinos, el retorno de personas desplazadas y el ingreso de ayuda humanitaria. La segunda fase, mucho más compleja, prevé el desarme de Hamás, una retirada israelí gradual y completa de Gaza, el despliegue de una fuerza internacional de estabilización y la asunción de un Comité Nacional de tecnócratas para administrar el territorio.

Esa transición lleva meses estancada. Hamás disolvió el 6 de julio el organismo que gobernó Gaza durante casi dos décadas y anunció su disposición a ceder el poder a ese comité técnico, con sede en El Cairo. Pero condiciona su propio desarme a que Israel se retire primero de manera efectiva, mientras el Ejército israelí, lejos de replegarse, amplió su control territorial hasta cerca del 70 % de la Franja. Israel excluye de plano el regreso de Hamás al poder, pero tampoco acepta por ahora que sea la Autoridad Palestina quien administre el territorio. Las negociaciones que continúan en El Cairo, mediadas por Egipto, Catar y Turquía, giran en torno a cuatro puntos centrales: el inicio efectivo del Comité Nacional, el almacenamiento de las armas de Hamás, nuevas atribuciones para la Junta de Paz y la llegada de la fuerza internacional.

Lo que sigue

Mientras ese entramado diplomático permanece bloqueado, la población civil de Gaza continúa pagando el costo cotidiano del estancamiento. Quedan pendientes de definición el calendario de retirada israelí, los mecanismos concretos de desarme de Hamás y el despliegue de la fuerza internacional prevista en el acuerdo. La ONU seguirá monitoreando la situación humanitaria y de derechos humanos en el territorio, en un contexto en el que las restricciones de acceso impuestas por Israel dificultan la verificación independiente de los hechos sobre el terreno.

Fuentes consultadas

  • Ministerio de Salud de Gaza: cifras acumuladas de víctimas desde el alto el fuego de octubre de 2025.
  • Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos: denuncia de la intensificación de los ataques entre el 13 y el 20 de julio de 2026.
  • Ejército israelí (FDI): comunicados sobre los objetivos de sus operativos del 20 de julio.
  • Hospital Shifa de Ciudad de Gaza y Defensa Civil de Gaza: reportes de víctimas de los ataques del 18 de julio.
  • Sindicato de Periodistas Palestinos: denuncia de ataques contra la prensa durante el primer semestre de 2026.
  • Movimiento Hamás y delegación negociadora en El Cairo: posición sobre el estancamiento de la segunda fase del acuerdo.
  • Junta de Paz (encabezada por Estados Unidos): comunicados sobre la transición hacia el Comité Nacional para la Administración de Gaza.