El sismo de magnitud 7,4 del 10 de agosto, con epicentro en Chocó, ya suma cerca de 330 muertos y miles de damnificados; las réplicas mantienen en vilo a Cali y Manizales.
El 10 de agosto, un terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar, Chocó, sacudió el centro-occidente de Colombia y provocó la mayor emergencia sísmica que vive el país desde 1999. Según las últimas cifras oficiales relevadas, murieron cerca de 329 personas, resultaron heridas más de 4.600 y permanecen desaparecidas alrededor de 250. Valle del Cauca fue el departamento más golpeado, con 184 muertes, y dentro de él, Cali concentró el mayor impacto entre las capitales, con 105 personas fallecidas y 1.401 heridas.
El sismo también afectó a los departamentos de Risaralda, Chocó, Caldas y Quindío. Los daños materiales son cuantiosos: más de 1.100 viviendas quedaron completamente destruidas y otras 8.300 sufrieron algún tipo de daño, mientras que 85 centros de salud y más de 800 establecimientos educativos resultaron afectados. El 13 de agosto, una réplica de magnitud 4,2 con epicentro en el mismo punto de Chocó generó pánico y llevó a ordenar la evacuación de edificaciones en Cali y Manizales.
Colombia se encuentra en año electoral, con desafíos que ya venían complicando la agenda ambiental y territorial del gobierno —como la recuperación del control de áreas naturales dominadas por grupos armados—. La emergencia sísmica se suma ahora a esa lista de urgencias, y pone a prueba la capacidad estatal de respuesta en regiones que ya arrastraban históricas desigualdades de infraestructura.
Análisis: Los desastres naturales no son «naturales» en sus efectos: son la desigualdad social hecha catástrofe. Las comunidades con menos recursos, las viviendas más precarias y los servicios públicos más desatendidos son los que concentran las peores consecuencias. La reconstrucción de Valle del Cauca y Chocó debe ser una oportunidad para revertir esas desigualdades históricas, no para reproducirlas.
El proceso de reconstrucción, la actualización del número de desaparecidos y la respuesta del gobierno colombiano a las comunidades más golpeadas, en particular en las zonas rurales del Chocó, marcarán la agenda de las próximas semanas.
Fuentes consultadas: Infobae Colombia, Wikipedia, CNN en Español, Dallas News en Español.

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